Diego Carrasco, Presencia Flamencas 2011

DIEGO CARRASCO, UNIVERSIDAD DE CADIZ, UCA. FLAMENCO EN RED. PRESENCIAS FLAMENCAS. 28 ABRIL 2011

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Entrevista a Diego Carrasco

http://www.revistalaflamenca.com/inicio/link-horizontales/entrevistas/documento-sin-titulo

Diego Carrasco está llamado a ser uno de los referentes actuales del flamenco más vanguardista. De uno de los barrios donde más artistas han salido a lo largo de los años, el emblemático bario de Santiago, es considerado “El gurú del compás”. Con un largo recorrido a sus espaldas y miles de kilómetros, no se separa de su Jerez natal salvo para trabajar. Siente y ama su tierra por encima de todo y lo plasma en cada ejercicio de arte. Por otro lado toca todos los palos, toca la guitarra, es cantaor, productor, y un largo etc de quebraderos de cabeza que no le llevan a tener el conocimiento que posee. La cita para que nos hable de su arte se lleva a cabo en el estudio que se encuentra en la calle Muro, donde está produciendo en la actualidad el último trabajo discográfico de Vicente Soto.

Diego, ¿tu infancia fue la de un niño normal del barrio y de la época?
Sin duda, la de un niño que vivía en el barrio más flamenco del mundo, donde se respiraba flamenco en cada esquina. Yo aprendí a tocar la guitarra con Vicente Soto y mi primer maestro fue Juan González aunque mis primeras notas me las puso mi abuelo Ané, hasta que me fui con Rafael del Águila. Recuerdo que una de mis primeras subidas a escenario fue en la primera Fiesta de la bulería, tocándole precisamente a Vicente y bailaba Diego de la Margara.

¿Quiénes fueron tus referentes cantaores de la época?
Tengo todavía un mar de confusiones, porque todavía no sé si me gusta más Tío Borrico, Manolito de María, Tía Anica o Terremoto. Tuve la suerte de estar cerca de Tía Anica La Piriñaca, de tocarle a Tío Borrico, y de vez en cuando se pasaba por casa Sernita al que también escuchaba entre la cocinilla. El barrio era un ir y venir de buenos aficionados que pasaban por casa o nos reuníamos en el barrio. Era una gran familia.

En tu juventud te marchaste a Madrid, después de grabar con Tía Anica. ¿Qué ambientes frecuentabas?
Mi marcha a Madrid fue a Torres Bermejas, entre otros sitios, donde me reunía con Camarón, Turronero, Las Cloti, Cepero… En alguna ocasión viajé a Barcelona con Bambino, y estuve con La Tolea. En la capital me dedicaba a aprender y a tocar para bailar, que era una faceta que quería desarrollar y a veces acompañaba al cante. Al poco tiempo empecé como “hippie” de roquero, conocí a los Smash, y me llevé a toda la familia a una sala donde actuaban para que los vieran. Allí estaba Manuel Molina capitaneando el barco. Tomé contacto con todos ellos y como yo ya tenía estudio, nos juntamos con “Guadalquivir”, con los que hice un par de discos, con Pedro Ontiveiros, con el “Mantequita”… e incluso me acerqué y pude compartir cosas bonitas con Miguel Ríos y con Raúl Alcober, dos granadinos que empezaban a despuntar en su género.

Y la crítica, ¿como se portaba con vosotros, que os salíais de los márgenes de lo puro hacia nuevos horizontes?
Uf, muy bien, date cuenta que en aquella época comenzaban los años de la movida. Eran finales de los setenta, y la poca gente que se preocupaba de aquello era gente que estaba dentro de la movida, eran los hippies que frecuentaban los ambientes más nuevos de la ciudad y se abrían a esta música, a las fusiones. Si es verdad que más tarde la crítica y los flamencólogos hablaban de aquello a pesar de no estar metidos en esa onda. Recuerdo que El Lebrijano ya hacía cosas de otro calibre, Paco de Lucía tiraba de las riendas del flamenco, y Morente ya despuntaba. Y Camarón de la Isla ya era un referente, a pesar de su juventud. Este chichillo tenía tanto conocimiento que hacía lo que quería y sonaba a puro, tenía una esencia que convertía lo que tocaba en cante puro.


Hablando de Camarón, ¿Cuánto hay de Camarón de la Isla en Diego Carrasco, y viceversa?

( risas..) Yo creo que hay no sé cuantos cuarterones; pero hay muchos. De Diego en él, menos. El era un niño tan genial… era un niño sabio, él sabía hacer todas las cosas naturales, le salían; era un gran aficionado y se murió siendo un gran aficionado. Estaba abierto a todo lo que escuchaba, pero el ya tenía una personalidad y una escuela interior innata. En el flamenco hay una cosa muy importante y es ser receptivo y José lo era. Es uno de los valores del flamenco. Camarón cogía lo mejor de cada casa y lo hacía suyo. Antiguamente las dinastías tenían su sello. El arca de los Torre, pues se cantaba en la familia la seguiriya de los Torre, en la de Manolito de María la soleá, Los Perrate, en resumen cada uno tenía su arca. Mairena fue otro gran recopilador y receptor de los cantes. Y volviendo a nuestro José, el aprendía todo, le daba igual de quién fuera, y luego el lo hacía suyo porque lo interpretaba de una forma diferente.

 En esas fechas grabó “La leyenda del tiempo” que tuvo no pocas críticas. Hoy se cumplen 30 años de aquello. ¿en qué lugar del flamenco queda esta hazaña discográfica?
Tomarlo como un referente pudiera ser correcto, porque estamos hablando de alguien que estaba capacitado para hacer lo que le daba la gana. Lo tenía todo. Antes se hacían los cantes que hacia tu familia y eran meros transmisores. Camarón fue uno de los que le dio libertad al cante, abrió las ventanas de los cantes a otras esferas musicales. El flamenco no se puede tener encerrado en una habitación, y estar abierto a toda expresión musical, porque si no no nos vamos a enterar de nada y se va a quedar estancado. ¿Y quién abre las ventanas? Pues indudablemente “La leyenda del tiempo”.

¿Tú te consideras o te consideran un referente artístico en la actualidad para los jóvenes?
Bueno, no soy yo quien debe responder a eso, no soy yo el más indicado. Yo creo que son cosas que caen por su peso. Tengo la gran suerte de ir por la calle y que la gente de diferentes edades me felicitan por mis trabajos; y doy gracias a Dios. Me parece tan natural mi trabajo, que ni me lo he propuesto ni me lo he planteado, pero soy afortunado de que la gente me considere así. ¿Las cosas que se hacen ahora? Cada uno le pone su sello y si he servido para aportar algo, pues es una alegría. Tengo suerte de que me tomen como referente y a veces me lo dicen.

¿Si no hubieses sido artista flamenco, quién sería ahora Diego Carrasco? ¿una ciudad para vivir que no sea Jerez?
Pues nunca me lo había planteado. Para mí no existe ni norte ni sur ni distancias y todos somos inquilinos. Soy un afortunado de ser un inquilino del mundo y de haber nacido en este barrio, de haber tenido la madre que he tenido y la genética que traigo. Ciudad para vivir, me gusta Sevilla. Me parece genial. Puedo decir a boca llena que me quieren, me respetan, comparten mi trabajo, y tengo la suerte de enfocar mi trabajo desde Sevilla. Jerez es mi tierra, llevo la bandera de Jerez por el mundo entero, pero tampoco me tienen especial cariño la empresa de mi tierra. Es una pena que la cuna del Flamenco, al menos para mí, no trate a su gente como merece, que no haya gente que se preocupe por lo nuestro, que no lo valore como merecemos, y que sea fuera de aquí donde nos respeten como verdaderos artistas. Deberían darse cuenta que el flamenco es una de las bazas más importantes con las que cuenta Jerez para ganar muchas de sus partidas; la pena es que no quieran o sepan jugar sus cartas. Es una pena que una viejita me pare por la calle y me diga: “pero hijo, cuando te voy a ver por Jerez, que na más te veo por la televisión”. Afortunadamente fuera tenemos mucho trabajo. Desde esta última Bienal, hasta el Festival de Holanda donde estuvimos doce días, hace un par de semanas en el Festival de Nimes, donde estuvimos juntos, y pude defender en una conferencia la bulería. Esto no pasa aquí.

¿Institucionalmente está valorado el Flamenco, o es una arma utilizable para unos fines?
Yo creo que esto es algo un tanto complejo. Porque yo creo que todavía hay algunos puestos vacantes donde alguien especialista en el flamenco, porque si hablamos de cultura en general la cultura es muy amplia, pero en el flamenco, no hay gente capacitada para ello. Estamos dentro de un sistema en el que a veces, hay que aguantar. Yo sigo siendo firme a mis ideales. Nunca he querido politizar con el flamenco. Yo recuerdo haber cantado para todos. Para la dictadura, para el centro, de UCD, para la derecha para la izquierda, aunque tenga una referencia política: soy felipista y lo digo a boca llena, pero esto no quiere decir nada. Soy flamenco antes que todo esto. Y tengo la gran suerte de poder cantar en cualquier sitio en cualquier partido.

¿Como te gustaría que te recordaran el día de mañana?
Como el Tato Diego, que así es como me llama todo el mundo, mi gente… 
 

¿Qué proyectos más cercanos tienes entre manos?
Pues fijate, has tenido que venir a buscarme al estudio. Ahora estamos produciendo un nuevo trabajo de Vicente Soto, con Curro, de Navajita Plateá, que está por ahí, y estamos haciendo un trabajo que va a gustar, porque está hecho con gusto y le ponemos pasión a todo lo que hacemos. Le estamos dando la vuelta a todo. Estamos haciendo cantar a Vicente como yo le escuchaba antaño. Y eso me parece genial. Esto me está haciendo coger de nuevo la guitarra. Le hemos dado la vuelta al ciclo. Estoy otra vez componiendo, metido en el estudio, y esto me llena de orgullo y de estimulo. Dentro de poco vamos al Olimpia de Paris con Cristopher, uno de los mejores músicos que tiene Francia. Ya hicimos un trabajo muy bonito junto a Dorantes, Morao, Las Peligros, y vamos a hacer una gira por el país.

¿Lo último que has escuchado, que no sea flamenco?
Ahora estoy escuchando mucha copla, porque estoy trabajando con Miguel Poveda en su nuevo disco, y escuchándola en la voz de Miguel que lo hace de maravilla. Tenemos un proyecto futuro para hacer un disco con letras de Antonio Gallardo, que esperemos todo siga hacia adelante y vea la luz en un futuro no muy lejano.

¿ Qué piensas de los realitys del tipo Operación Triunfo y otros del mismo corte?
Me parecen genial, que haya alguien que sea capaz de mover cosas, de invertir en música, me parece genial todo lo que se mueva alrededor de la música, eso te hace olvidar otros problemas, la música, la danza y otras disciplinas artísticas son especiales. Y las minusvaloramos, pero esto hay que difundirlo de alguna manera. A pesar de las críticas de estos programas, deberían valorar más la intención de crear y sacar buenos músicos, en vez de quedarse sólo en el producto, en el “merchandising”.

El último libro que has leído…
(risas…) Soy un desastre, cuando no puedo más me vuelvo al principito…

Pór último te voy a dar algunos nombres y me respondes un adjetivo, el primero que se te venga a la cabeza.
Tío Borrico: la majestad.
Maria la burra: hija de la majestad
Tío Sordera: la majestad hecha pureza.
Mairena: recopilador de cantes y haciendo las cosas como había que hacerlas
Vallejo: uno de los grandes pilares del flamenco.
Calle nueva: el almacén.
Miguel Poveda: de los mejores aficionados que he conocido, y un gran intérprete.
Los políticos: hay algunos que cantan bien… (muchas risas…) y otros que les en-canta hacer el ridículo…

Texto: Antonio Conde / Fotos: Paco Sánchez

Entrevista a Diego Carrasco en Flamenco World, 2003

http://www.flamenco-world.com/artists/diegocarrasco/edieg.htm

“Lo más puro que tiene el flamenco es que está vivo”

Silvia Calado Olivo. Jerez, marzo de 2003
Fotos: Daniel Muñoz

Viene saludando a unos y otros por la calle Francos, una de las tantas arterias encaladas del Jerez antiguo, de ese Jerez más pueblo. Teléfono móvil en ristre, el doble acristalamiento ahumado de las gafas matizándole la luz de la incipiente primavera, los rizos domados, camiseta negra por fuera, la voz inconfundible…Diego Carrasco toma asiento en la terraza del Arriate, uno de los centros neurálgicos de la vida flamenca de la ciudad, y pide un té “con mucho limoncito”, en vez del “cafelito con leshe” que ofrece el camarero… Y es inevitable tararear para adentro ese memorable prólogo de ‘Inquilino del mundo’ que dice eso de “qué me gustaría a mí invitar a esa vaquita, que ha echao su lechecita por las tetitas”. Cabe preguntarse entonces: ¿Y después de ‘Inquilino’, qué?

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Diego Carrasco adelanta que, junto a la banda con la que viene trabajando en directo, aquí al lado, en el estudio La Bodega, está “preparando un disco en el que vamos a seguir nuestra línea habitual de trabajo, aunque intentaremos que nos salga todavía más Jerez”. Y rebosa ilusión, entre otras cosas, por eso de estar haciendo un trabajo en equipo: “Que venga un músico de fuera para trabajar sólo y exclusivamente en un disco, a veces es un acierto y otras veces no, pues igual no le pone tanto cariño como cuando lo estás viviendo diariamente”. El cantaor, guitarrista y compositor matiza que está “lleno de los niños, pues se trata de un trabajo de banda… Y la banda es Dieguito de Morao, Jorge Vidal, Ignacio en el bajo, Juan Grande, Luis de Periquín, el técnico de aquí, Jose, y mis niñas, mis Peligro, ¡anda que no veas cómo son!”. De entre ellos destaca al chico que viene por allá andando con su guitarra enfundada a la espalda, al hijo de Moraíto Chico. “Aquí está mi niño… hablando de ti estaba. Haznos una fotito un momento… ¿Aquí con las tapas? Ole, ole”. Y posa con él junto a la pizarra que anuncia el menú unos segundos, mientras pide que se destaque que “tengo en él a mi brazo derecho, todo el peso musical pasa por su guitarra. Hablábamos de que colaboraran más guitarristas al principio, pero Dieguito tiene una capacidad y una imaginación…”.

La curiosidad va ya picando. ¿Qué contendrá este disco? ¿Qué historias contará? Aparte de la selección de letras de poetas como Carlos Lencero y Rafael Fernández, hay sorpresa pero, como tal, sólo puede esbozarse: “Estamos haciendo algunas versiones, no voy a decir los nombres. Estamos investigando y, sobre todo, dándole valor, apreciando la música que nos viene de otros sitios y la estamos metiendo por Jerez. ¿Qué os parece?”. ¿Qué nos va a parecer? Divino. La ilusión que derrocha, insistimos, convence: “Veo en mis niños calor, cariño, entrega… y me parece que, como suele decirse, el último trabajo es el más lindo. ¡Ay, qué rico está esto!”. Y debe estarlo… intenso olor a limón y a té.

Pongámonos más conceptuales. Meditación y frescura, ¿qué habrá de lo uno y qué de lo otro? “Los discos son como un potaje: tienes todos los ingredientes a la mano, pero hay que echarlos con mucha delicadeza sabiendo qué va a ser, si va a ser una berza o… que no sea un guisote o un guisopo, sino que sea lo que quieras que sea. Creo que hay un concepto nuevo, hay un sentir como muy fresco, con muchos ritmos incluidos, incluso temas ad libitum pero con cierto sentido del ritmo”. Las variaciones que en esta ocasión se hacen a partir del compás o, como prefiere llamarlo Carrasco, el tiempo, circulan, ante todo, sobre la BULERÍA… así, con mayúsculas. “La verdad es que no sé yo qué haría sin mi apellido. Diego Bulería me tendría que llamar”.

Pero también cabalgan sobre la balada, sobre esos juguetillos infantiles tan de su gusto… “Hay una balada muy bonita, con una letra preciosa, titulada ‘Yo no miento’. Y luego hay un tema que le dedico a los niños inspirado en los colegios y los sitios donde dan clases de música a los críos. Y se me ocurrió hacerlo con notas musicales y con ritmos de flamenco. La letra es muy bonita, habla de que el paso del tiempo me dijo que había que coger un camino nuevo…”. También van sobre tangos, como ese canto a la libertad “que tengo grabado desde hace unos años y creo que es el momento de sacarlo”. Y que tiene una escalofriante historia detrás: “Estábamos Jesús Bola y yo en el estudio de Sevilla. Llevábamos todo el día grabando, nos quedamos haciendo cosas y salimos de allí a las cinco o las seis de la mañana. Grabamos este tema de libertad, dejamos un apunte. Y cuando salimos, nos enteramos de que esa misma madrugada ETA había asesinado en Sevilla al concejal Jiménez Becerril. Nos quedamos los dos helados, nos llamamos para contárnoslo. Qué fuerte. Tiene una letra preciosa, muy linda, que reivindica libertad para el hombre. En ningún momento me gusta mezclar la música con la política, quiero que vayan por su camino. Esta es una forma de expresar un sentimiento muy humano, de reivindicar algo… y lo hacemos por tangos”.

“No hay una vez que no me santigüe cuando voy a salir al escenario”

La noche del 10 de marzo en el Teatro Villamarta, en el marco del Festival de Jerez 2003, Diego Carrasco y compañía estrenaron este alegato cuyo estribillo vuelve a la memoria de quien suscribe cada día desde el comienzo de la invasión de Irak: “Cuántas muertes, Dios mío, tendrá que haber, para que el hombre algún día se ponga en pie y grite al viento pidiendo su libertad”. Otra vez fue, desgraciadamente, premonitoria.

Volvemos a la calle Francos. Aunque el estudio le parece “lo más lindo de todo”, sitúa al escenario, “al sagrario, aparte… No hay una vez que no me santigüe cuando voy a salir al escenario”. Y es ahí donde sus creaciones, como ocurrió ese día en el coso jerezano, se completan: “El calor que tienes del público es…”. Del estudio destaca dos conceptos. Uno, intentas plasmar como tú eres, mi forma de dejar constancia del sentir, de la improvisación, del espíritu juvenil; y dos, tienes toda una técnica al servicio del arte en estos momentos, lo cual quiere decir que si quieres hacer una cosa fría tienes todos los medios para hacer una cosa fría. A mí las cosas frías me dan mucho miedo porque si te pones a ir pinchando, cortando, editando… Yo cojo mi ordenador y, a ojo, me dicen: “Sí, ponlo p’atrás, dale tres milésimas de tal p’allá”. Y dices: ¿Cómo? ¿Qué? Y vas y llegas al sitio. Y me dicen: ¿Estás borracho o qué? Nos divertimos… pero es complejo. El estudio es lo más lindo que hay porque puedes hacer lo que quieras, puedes darle vueltas y vueltas, pero hay que saber no marear la perdiz porque ya se pone chabaca“.

Diego Carrasco

Con buen ritmo y paso firme, el equipo ha logrado ya en este estudio del epicentro jerezano, contar con “bastantes números concretos, tenemos más o menos el repertorio y ahora estamos en una segunda fase de empezar a limpiar cosas, empezar a tomar decisiones, a darle estructura. La primera fase, más creativa, ya se va plasmando, aunque nos quedan algunos temas por llegar. Vienen por Telepizza“.

“Es lógico que hoy se cante de acuerdo con la época que estamos viviendo”

El quid de la cuestión es satisfacer al público. Diego Carrasco afirma que de un disco a otro “vas aprendiendo a darle a la gente lo que quiere”. O eso creía hasta que hace dos o tres noches, en este mismo bar, alguien le dijo que lo que más le gusta de sus trabajos es una seguiriya… “Me cago en la puta. ¿Dónde estoy? ¿Ahora me vas a volver loco o qué? ¿Yo soy El Torta o quién soy yo para cantar por seguiriyas? Pero sí, es verdad que ese tipo de música se quiere. Creo que hace falta respetar a la seguiriya como seguiriya, pero no por ello tienes que apartarla. Si te atreves a hacer una nueva versión, siempre tratando al flamenco como se merece, todo es lícito. Y eso es lo que estoy aprendiendo”.

Tan renovador, tan innovador y, a la par, tan enraizado, tan jerezano… ¿Dónde está el punto de equilibrio entre el respeto a la base y expresarlo conforme a los tiempos que vivimos? Y contesta, tomándose unos segundos de silencio, que “lo más puro que tiene el flamenco es que está vivo. Y así tiene que seguir siendo. El flamenco está vivo y eso significa mucho. Todo lo que está vivo tiene todo un mundo por delante, tus generaciones, las pasadas y las siguientes. Es lógico que hoy se cante de acuerdo con la época que estamos viviendo. Antes estabas trabajando en el campo o en una fragua y era lógico que tuvieras el olor a humo en el cante, era lo tenía que tener. Pero ahora vivimos otro presente y es lógico. Ellos vivieron esa época. Que esté vivo es lo que nos hace estar aquí. Antes para escuchar a un tío cantar una trilla tenías que ir al campo y, es más, dar con el tío… Esos eran otros tiempos”.


Diego Carrasco en directo

Entrevista a Diego Carrasco en Jerez Jondo

Os dejamos aqui una entrevista a Diego Carrasco en la web www.jerezjondo.com 

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Ocho años después de aquel mítico ‘Mi ADN Flamenco’, Diego Carrasco retorna a la actualidad discográfica con Hippytano, un trabajo que verá la luz a finales de este mes. Con su recurrencia habitual, el jerezano asegura que su nuevo disco “es fácil de escuchar” y en él sobresale el tema ‘Morao del Alma‘, dedicado a “una persona que era más que un hermano”

Háblenos de Hippytano.
Hippytano es un parto con mucho arte (risas). La verdad es que estoy muy contento de que se haya hecho aquí porque lo hemos grabado a medio camino entre Jerez y Sevilla. En Jerez lo hemos hecho en La Muralla, con Luis Provis y en Sevilla en el estudio de Jesús Bola. Hay una cosa muy linda que es de donde parte todo esto. Llevo mucho tiempo con toda la familia, con la Carrasco Family Band, y han sido ellos, los niños, los que me han dado el empujoncito para que pueda sacar este trabajo. Es un trabajo impregnado de detalles nuestros, de Jerez, porque hay mucho soniquete, soniquete acentuado que me da mucha alegría. En fin, no me gusta mucho hablar del trabajo que hago porque una vez que termino de grabar ahí lo dejo, pero bueno, tiene un clima bonito.

¿Y por qué Hippytano?
El título lo dice todo, hippy porque soy hippy y ‘tano’ porque soy gitano. Desde que hice la primera comunión soy hippy (risas) y así lo siento. Llevo muchos años en esto, tengo muchas inquietudes y pasión y mi cultura musical es un regalo de Dios, porque he nacido en una cuna, de haber nacido en un barrio, de haber nacido en un pueblo y sobre todo tener esa experiencia de haber estado con los pilares más gordos del flamenco. Eso sí que lo tienes ahí y aunque parezca que no también es hippy. Luego mis inquietudes me han hecho moverme en otros mundos como el rock y el pop. En realidad, hippies somos casi todos, ¿quién no quiere la paz y el amor? Eso es lo que dice la letra: Paz en la tierra/amor en la tierra/haz el amor y no la guerra/hippy, gitano hippy yo siempre seré (risas).

¿Por qué ha tardado tanto en volver a grabar?
Pues no lo sé. No me obsesiono con grabar, cuando llega el momento, llega. Es como cuando te quedas embarazada. Es así, y no hace falta que nadie te presione, ni ninguna casa discográfica ni márketing ni historias de esas. Te sale porque te sale y ya está. Yo me llevo mucho tiempo metido en el estudio produciendo para otra gente, me he llevado más de 20 años haciendo eso, y eso hace que pierdas mucho tiempo. Llegó el momento en que pensé que necesitábamos hacer algo y ahí está. Es una forma de que te salgan todos los pellizcos que tienes metidos en los cuatro cuarterones, como decía Tía Anica la Piriñaca.

Porque hoy día un disco no da dinero…
Por supuesto, por desgracia eso ha desaparecido. Hoy funcionan los móviles y cosas de esas. Hace poco grabé unas sevillanas para una bodega, que por cierto están en el disco, y ya no hacía falta ni tenerlo, enfocabas con el móvil y te mandaba a la página para escucharlo.

¿Cuánto hay de innovación y cuanto de ortodoxia en Hippytano?
Un poco de todo, todo el mundo sabe que a Diego Carrasco le gusta meterse por todos los caminos. Luego, hay otra gente que dice que mi trabajo es muy puro. A mí, gracias a Dios, desde pequeñito me ha respetado todo el mundo. Empecé cantándole a los niños pequeños los cantes que hacíamos nosotros de chico en el colegio y los niños lo bailan y los viejos, igual. Los gitanos mayores me dicen que conserve ese regalo de Dios que es el soniquete y que lo tenemos en esta tierra. A veces tengo discusiones con algunas personas porque me dicen que la bulería, por ejemplo, no es pura. La bulería es de lo más difícil de cantar y lo más puro que hay. A ver quién canta por bulerías y te hace la corta, el romance, el cuplé….

De todos los temas del disco el que más emotivo será es el dedicado a Moraíto, ¿cierto?
Totalmente. El tema se llama ‘Morao del alma’ y para mí es algo especial. Con Morao se me ha ido medio cuerpo, porque era más que familia, más que un compañero, más que un gitano del barrio, más que todo eso. Desde pequeñitos hemos estado juntos, jugando en el barrio, luego con las guitarras, empezando a salir…Se me ha quedado un vacío enorme y me he desahogado con ello. Creo que es un tema en el que mi alma le dice todo lo que es para mí, y además lo he hecho con su hijo Diego tocando la guitarra, que todavía tiene más valor y más verdad.

Han colaborado muchos artistas en el disco, pero hay uno en concreto que te ha llamado la atención por lo desconocido y el talento que esconde el personaje…
Sí, es el pianista Toni Romero. Es uno de estos músicos que tú no sabes que existen. Están ahí atrás y cuando los sacas para adelante te vuelves loco. Producir en un estudio es sacarle lo mejor que tengas al artista y cuando estás ahí y ves el movimiento que hay de músicos, arreglistas y demás, te das cuentas quién desarrolla una cosa u otra y quién es capaz de enriquecer el trabajo. En este caso concreto nuestro amigo Toni, que es de Málaga y es invidente, me ha aportado talento pero también una lección de paz difícil de encontrar. Para mí ha sido un descubrimiento en un tema del jerezano Pedro Rivera y que habla del nacimiento del vino. Es una joya y la letra es preciosísima.

Hay también un recuerdo al tío Chozas…
Sí, es otro tema muy original que he grabado con Ignacio Cintado el bajista y la guitarra eléctrica de Jorge Gómez y que está hecho con el sonido de una fiesta antigua de fondo. Se escucha a uno decir, ‘ha venido en tren’, porque decían que el Chozas iba andando a to los laos. Vivía en Lebrija pero cuando había una fiesta en Jerez se venía andando (risas). Es una letra suya y se oye su voz, ha quedado muy bonita.

Para muchos artistas a los que no les gusta meterse en un estudio porque dicen que se pierde naturalidad. En su caso, ¿comparte esa concepción?
No porque como he dicho antes paso mucho tiempo en el estudio y llevo 20 años haciendo eso. Para mí, uno de los factores que más me gustan dentro de la música es el estudio. Allí se descubren cosas, quién aporta, quién enriquece, quién le da forma. Eso lo he visto con toda la gente que ha colaborado. Te digo un ejemplo en cuanto a la guitarra. Está la de Alfredo Lagos, que es un guitarrón precioso en un tema dedicado a otro familiar, Rafael Romero, y es precioso. Está otro más romántico que toca Antonio Rey, otro con Diego, que es el tema de su padre, hay otro tema dedicado al mundo del toro que toca Currito de Navajita, hay que otro que interpreta Fernandito Carrasco el hijo de Fernando de la Morena. Fíjate todas las guitarras que aparecen y eso es una alegría. Luego de percusionistas están Juan Grande, Ané, de voces está Joselete, Maloko….

Ahora que habla de toda esa gente joven que le acompaña. ¿Le preocupa que sólo se ciñan al flamenco de hoy sin pasar por lo más ortodoxo como hizo usted en su momento?
No me preocupa en absoluto porque si el flamenco tiene algo grande es que está vivo. La época pasada fue la época pasada y la de ahora es ésta. Ellos no han vivido lo que yo he vivido ni han podido tocar ni escuchar a Tío Borrico ni a Tía Anica la Piriñaca, entonces, ¿a quién le tocan? Pues a la gente que hay ahora. Hay gente muy buena, que también conoce lo ortodoxo, aunque luego no lo pongan en práctica. La música no se puede enjaular y quedarnos con lo antiguo porque entonces estaríamos cometiendo un gran error.

¿Qué le satisface más ser productor, cantaor o guitarrista?
Nada, me satisface ser Diego Carrasco y punto. A mí me da mucha alegría cuando me llaman por mi nombre y mi apellido. Eso lo engloba todo. Al hombre lo mueve la inquietud y la pasión y por ahí me muevo yo.

¿Sigue siendo Diego Carrasco un artista solicitado?
La verdad es que no me puedo quejar, porque aparte de mis cosas, hay mucha gente que me llama para que le haga temas. Ahora últimamente he colaborado con Joana Jiménez, con Raimundo y con Javier Krahe. En fin, la gente se acuerda mucho de mí y esperemos que siga así.

Ahora que se cumplen 20 años de la muerte de Camarón, ¿qué ha significado él para usted?
Para mí particularmente ha sido de lo más grande que he podido ver como todo, como aficionado y como hippy, porque también ha tirado de las riendas de ahí. Pero sobre todo de los mejores aficionados que he visto, y luego aparte la dulzura de él, el compás de él, la gitanería de él, el saber estar, todo. De hecho, es ahora y ¿qué niño no sale imitando a Camarón? Ha sido el que ha abierto las puertas del flamenco al mundo.

Entrando en la actualidad, ¿qué le parece la subida del IVA en la cultura?
Tenían que subirlo más hasta ahogarnos (Risas). Estamos viviendo momentos demasiado complejos porque hay muchísimos intereses creados, que el hombre ha creado y que son difíciles de eliminar. Yo tengo un tema en este disco que se llama ‘Chatarrero sideral’ y que habla de un gitano que quiere limpiar el espacio y los mares, y que de alguna forma sirve de crítica. No estamos en el mejor momento y hay muchas familias que lo están pasando mal. Deberíamos de buscarnos más en el corazón y buscar otro tipo de política que no sea esta. Debería haber un sistema diferente, porque así no podemos estar. Esperemos que se solucione pronto.

Háblenos de futuro…
Bueno, espero que el disco salga al mercado oficialmente a finales de este mes y luego empezar una gira por Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia y Sudamérica porque el disco es muy actual y contiene muchos ritmos latinos.

TEXTO: FRAN PEREIRA/ FOTOGRAFÍA: MIGUEL ÁNGEL GONZÁLEZ